El Barça ha vencido al Viktoria Plzen en la Champions por un ajustado 2-0. El equipo, muy superior, ha dispuesto de grandes ocasiones, pero ha tenido que trabajar duro para romper el muro visitante. Iniesta (min 10) y Villa (min 81) han decidido.
El primer triunfo del Barça en el Camp Nou en la Liga de Campeones ha sido más complicado de lo esperado, debido al desconocimiento del rival, el Victoria Plzen checo. El vigente campeón de Europa ha rendido a un buen tono. Se ha adelantado pronto y pudo sentenciar antes del descanso si hubiera tenido más acierto y suerte de cara puerta. Su control era total. No respiraría tranquilo, sin embargo, hasta el minuto 81, cuando Villa ha firmado el 2-0 definitivo.
Iniesta superlativo
El inicio de los de Guardiola ha sido muy serio, con dos aproximaciones antes del minuto 2. El Barça se deshacía de la telaraña defensiva contraria con paredes a un ritmo vertiginoso. Un tuya-mía entre Iniesta y Messi ha significado el 1-0, obra del manchego con un majestuoso cambio de pie previo al remate (min 10). Al margen del gol, la actuación de Iniesta en el primer tiempo ha sido escandalosa, organizando, desequilibrio, asistiendo y resolviendo.
A pesar de la diana madrugadora, el Viktoria Plzen cerraba con un notable éxito la zona central del ataque del Barça, eficaz en la recuperación. No estaba Puyol, pero formaba con cuatro defensores (Alves, Mascherano, Abidal y Adriano) para neutralizar a los extremos checos.
Mucho fútbol, poca efectividad
Iniesta superlativo
El inicio de los de Guardiola ha sido muy serio, con dos aproximaciones antes del minuto 2. El Barça se deshacía de la telaraña defensiva contraria con paredes a un ritmo vertiginoso. Un tuya-mía entre Iniesta y Messi ha significado el 1-0, obra del manchego con un majestuoso cambio de pie previo al remate (min 10). Al margen del gol, la actuación de Iniesta en el primer tiempo ha sido escandalosa, organizando, desequilibrio, asistiendo y resolviendo.
A pesar de la diana madrugadora, el Viktoria Plzen cerraba con un notable éxito la zona central del ataque del Barça, eficaz en la recuperación. No estaba Puyol, pero formaba con cuatro defensores (Alves, Mascherano, Abidal y Adriano) para neutralizar a los extremos checos.
Mucho fútbol, poca efectividad













