VALENCIA CF: DJUKIC Y SU VALENCIA


Si hay un club en la LigaBBVA que se parezca a una montaña rusa, ese es el Valencia. Es lo que tienen algunos equipos grandes, que nadie está nunca satisfecho. Cada temporada, la relación entre equipo, afición y directiva sufre vaivenes y el objetivo para el presente curso es salir de la espiral negativa a la que está sometido el club desde hace tiempo. Todo, por una agobiante deuda que le convierte en club vendedor y que en los últimos años ha visto salir a Villa, Silva, Soldado, Jordi Alba y Mata entre otros, un nuevo estadio que no llega y una sequía de títulos que hacen que la paciencia de la afición sea puesta a prueba cada 90 minutos. 
Cada año, el equipo es bueno, la ciudad se vuelca, hay aspiraciones europeas, Mestalla se llena y la afición está más comprometida. El cóctel no puede ser más sugerente. Pero faltan algunos mimbres y para darle forma al cesto, el club ha contratado a un entrenador seguro de sí mismo, con galones, curtido en mil batallas, directo y que conoce la casa. Miroslav Djukic, tras un fugaz e intenso paso por el Valladolid, ha llegado al banquillo de la ribera del Turiapara poner orden en una casa necesitada de tranquilidad, sosiego y paciencia.

Tres palabras que no comulgan con la idiosincrasia del club pero muy necesarias en determinados momentos. Con un técnico preparado y conocedor del club, una portería sin fisuras bien guardada con Guaita y Diego Álves y una defensa solvente comandada por Ricardo Costa y Rami, ahora toca construir el fútbol de medio campo hacia adelante. 

Hay quien discutirá que los partidos los ganan los delanteros y los campeonatos las defensas pero esta teoría no vale en los clubes grandes y el Valencia lo es. El gol se cotiza caro y la creación del fútbol también. El centro del campo es la sala de máquinas del equipo y ahí se trata de que corra el balón y no el jugador. El Valencia tiene buenos peloteros ahí, pero Djukic busca un mariscal, un alter ego sobre el césped. Un futbolista distinto, que de pausa, se asocie, combine y tenga gol. El entrenador duda entre cuatro jugadores, Parejo, Banega, Oriol Romeu y Canales. 

Para generar fútbol, Djukic acudirá a Oriol Romeu. El ex canterano del Barça llega cedido procedente del Chelsea con el que ya jugaba de titular algunos partidos. Toque rápido, distribución segura y mando en plaza para acompañar a Banega en la generación de juego. De suministrar el gol se encargarán Parejo, Jonas, Guardado y Canales al que si le respetan las lesiones y la diosa fortuna, puede ser uno de los jugadores revelación de la LigaBBVA. 

Pero Djukic no está satisfecho aun. La marcha de Soldado ha dejado un poso amargo, inmediatamente solventado con el internacional portugués Helder Postiga. No tiene tanto cartel pero sus números son dignos de alabar y su palmarés ya lo quisieran muchos cracks de la mejor liga del mundo. Además, y por expreso deseo del entrenador, el club ha contratado a Dorlan Pabón para ilusionar aun más a la afición que esta vez sí, ha respondido más que en otras ocasiones a la venta de abonos en Mestalla. 

El delantero colombiano ya dejó muestras de su facilidad para hacer gol en los 6 meses que estuvo en el Betis. Ahora, sube un escalón más y lucirá de blanco valencianista añadiendo un poco más de presión a sus espaldas. Así se presenta el nuevo Valencia. Un proyecto nuevo, ilusionante y que al final de temporada rendirá cuentas. Paciencia, sosiego y tranquilidad son palabras necesarias en un club grande pero como siempre, todo depende de que la pelota traspase la raya de gol. Ahí es donde un viejo zorro de la LigaBBVA como Miroslav Djukic sabe que está la gloria.
BBVA/RCD

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